Una nueva política habitacional, que mejorará la calidad de las viviendas sociales y tendrá un claro énfasis en la integración de los más pobres a las comodidades de la ciudad, puso en marcha el Minvu.
Lo anterior se complementa con medidas para disminuir drásticamente el déficit habitacional de las familias con menos recursos, poniendo a su disposición 223 mil subsidios del Fondo Solidario y del Subsidio Rural, entre 2007 y 2010.
Para mejorar la calidad de las viviendas, se aumentó cada subsidio en 50 UF promedio, lo que permitirá que los nuevos hogares tengan como mínimo 2 dormitorios. Al mismo tiempo se entregarán 100 mil subsidios de ampliación y mejoramiento para las viviendas sociales más antiguas. En la línea de la calidad, la nueva política considera una rigurosa evaluación de proyectos, desde el momento en que se entrega el subsidio y durante todo el proceso constructivo, hasta que la casa esté terminada.
El ministerio anunció también un subsidio que premia la construcción de viviendas sociales en terrenos bien localizados, de modo que las familias de escasos recursos no tengan que seguir trasladándose a la periferia.
Asimismo, estas personas podrán comprar una casa o departamento usado durante los 365 días del año, sin tener que esperar un llamado a postulación. También habrá incentivos para que puedan construir su hogar definitivo aprovechando el fondo del sitio de la casa de sus padres o parientes. Los sectores medios con dificultades económicas no fueron olvidados. Quienes tienen ingresos inestables o escasos y se les hace difícil obtener un crédito hipotecario podrán acceder a una vivienda sin deuda a cambio de ahorrar 30 UF.