- Aloha, estimado. Soy Eduardo Salazar Riquelme.
- ¿En qué podemos servirle?
- Estoy que corto las huinchas.
- ¿Vio llegar a la Esclava Isaura, acaso?
- ¡Ojalá! Lo que pasa es que el 11 de julio del año pasado comencé a tramitar una rejubilación en las oficinas del INP.
- Hora de descansar, ¿onofre?
- Merecido lo tengo. Trabajé 43 años en la Municipalidad de Lo Espejo.
-Toda una vida
- Claro. El problema es que la Contraloría no me dio la pasada, porque dicen que mandaron mal los cálculos.
- Tarea para la Comisión Marcel, entonces.
- No le ponga tanto color tampoco.
- Me imagino que anda saltón con todo esto.
- Más que eso. Ando tamboreando en un cacho porque en el intertanto no he recibido un solo peso. Y no soy el único. He visto gente que llega a llorar por esto en las oficinas del INP. Y eso que por ahí dicen que se van a preocupar por los adultos mayores.
- Mmm...