Un recurso de protección contra el seremi de Salud y la muni de Santiago interpusieron ayer los abogados de la oficina problemas.cl, en representación de Ricardo Pizarro Caravantes, hermano del tiro al aire popularmente conocido como El Divino Anticristo.
El papiro persigue que se resguarden los derechos del conchalepas, que padece de esquizofrenia crónica al plato y sicosis delirante al pilpil, para que retome su tratamiento en la clínica Normita Fournet.
El Divino, José Pizarro (53), fue internado el 15 de mayo, pero 47 días después volvió a la calle "gracias a una inhumana campaña iniciada por snobs e intelectuales al ritalín que lo declararon mito urbano, ícono alternativo y patrimonio de Barrio Lastarria", patalea Ricardo.
"Por esta tropa de weones hoy mi hermano no sólo está al alcance de las garras de neonazis que amenazaron con matarlo, sino que volvió a su deambular sin futuro", añadió.
El hombre está súper choreado con el poeta Raúl Zurita y otros especímenes de su tribu, que con tal de tener un motivo de inspiración para sus sonetos no repararon en el "tremendo daño" que le causaron al enfermo y a sus padres y hermanos. "Si necesitaban tener a un pelacables como ídolo o gurú, ¿por qué eligieron a José, habiendo tantos opinólogos, comentaristas deportivos, brujos y otras criaturas de la farándula que chapotean todo el día en mayonesa?", se pregunta la familia del enfermo.