Junto con la eliminación de Brasil a manos del sólido conjunto franchute, expiró el sueño sudamericano. En la víspera fue eliminada Argentina y ayer les tocó a los samberos.
Los pibes cayeron en la tanda de penales y sin ser menos que los ottos, mientras que los pupilos de Carlos Alberto Parreira fueron descharchetados por un rival que los superó y que, a diferencia de la mediocre actuación de los estelares, tuvo al frente a un súper jugador, Zinedine Zidane,que las hizo todas, a despecho de sus 34 peras. Al igual que los buenos vinos, mientras más viejo, mejor luce.
Zizou ejecutó un lanzamiento libre a los 57' y Thierry Henry apareció destapado por la derecha para dejar patuleco a Dida. Los brasileños intentaron una reacción, pero los galos ya les habían tomado la mano y no cedieron.
La verdeamarelha no pudo con la historia ni con la paternidad francesa. Un Brasil fantasmal fue eliminado ayer en el estadio de Frankfurt ante 48 mil compipas. Francia, en cambio, celebró hasta la madrugada y la gallá inundó los Campos Elíseos. Zidane, quien ahora pretende retirarse con un nuevo cetro mundial, disputará junto a sus compañeros el paso a la final ante Portugal, el miércoles en Munich. Y tal vez, el nativo de Marsella e hijo de argelinos cumpla su sueño.