La ansiedad de los hinchas azules por dar una nueva vuelta olímpica quedó clara ayer en el Caracol Azul. Cerca de 800 hinchas llegaron hasta las instalaciones del Estadio Nacional para alentar a sus leones.
Uno de los más aplaudidos en la interrumpida práctica, fue el colombiano Herly Alcázar, quien entre vítores y cánticos se fue sin abrir el tarro.
"Herly no se va, no se va, no se va el Herly no se va", cantaban "Los de Abajo".
Otro que sintió el apoyo de la hinchada azul, fue Miguel Pinto, quien fue blanco de ataque tras el guatazo frente a los albos.
"Que la gente te apoye es muy motivante, no esperaba menos de nuestra hinchada", comentó el arquero chuncho, mientras un fanático, medio arriba de la pelota, le gritaba. "Ya po' Pinto, te querimos vivito mañana... Atento con los palos nomás, salud!".