El bullying o ataque intencional que suele darse entre los escolares ya se ha hecho habitual en los colegios criollos. Blanco de esta mala onda son aquellos estudiantes que tienen el maní más chico que el resto, poseen algún defecto físico notable o son los más nerds del curso.
La sicopedagoga Sandra Ponce de León, quien trabaja en un colegio particular del barrio alto, ha observado incluso casos de matonaje cibernético. En ellos, peques y adolescentes son elegidos por sus pares como blanco de improperios y agresiones sicológicas a través de la web. "Recuerdo una niña de quinto básico que recibía por correo insultos de grueso calibre. Como es de suponer, estaba muy afectada", dice.
Agrega que "algunos niños inventan rumores que publican en blogs o dan a conocer por medio del chat o correos electrónicos, para desacreditar a sus compañeros y descalificarlos ante sus amigos".
Para evitar esta práctica, siga los siguientes consejos que da la especialista: * Si nota en sus hijos algún moretón extraño, pregúnteles cómo les va en clases, cómo pasan sus recreos o cómo se llevan con sus compañeros. Los niños y lolos a veces no se atreven a confesar lo que viven por vergüenza o miedo al ridículo.
* No tema conversar abiertamente el tema con otros papurris y apoderados. Los agresores son cabros impulsivos y poco tolerantes a las frustraciones.