Algunos podrán decir que es pulenta la vida moderna, pero putas que acarrea atados. Sobre todo con el ritmo de life que nos impone y que en los últimos lustros se hace más larguirucha.
Pero no se crea que la joda la cargamos los humanoides, nomás. ¡Nones! Pa' que usted sepa, los cachupines regalones también van sufriendo las repercusiones de una vida que ya no es la misma de hace diez años, por ejemplo.
Hace una década nadie le daba comida encapsulada y de marca a canes y cuchos. No poh, antes cuchareaban lo que sobraba de la olla y punto. De hecho, los perritos también viven más años en la actualidad. Y eso tiene su costal.
NI LADRAN Pasó que esos cambios "culturales" tambien se manifiestan en la relación amo-cachupín y entonces han aparecido nuevas patologías en animales, muy comunes en nosotros.
Basados en esa realidad, la matea Tamara Cáceres (26) y su profe Flavio Briones, de la Universidad Iberoamericana de Ciencias y Tecnología, se mandaron un bacán estudio que detectó que un buen porcentaje de canes ya viejelis o geriátricos padecen de Síndrome de Disfunción Cognoscitiva, equivalente al Alzheimer.
En todo caso, la patología es provocada por cambios físicos y químicos a nivel cerebral y no sólo porque los perros se pongan teclos. Pa' que tenga una idea, se manifiesta en cambios comportamentales. Se abroquelan al caminar, desconocen a los dueños o se quedan pegados mirando el rincón de la casa. ¡Chiaaaa!
"Son cambios perceptibles. No hay un tratamiento para la enfermedad, pero sí para paliar sus efectos", contó la doc.