Mientras los ottos festejan mètale chopitos, los argentinos lloran la eliminación en octavos de final del Mundial de Alemania y todo porque Ayala y Cambiasso no pudieron derrotar desde los 12 pasos al portero Jens Lehmann, el héroe de la jornada.
La mocha fue entretenida en lo relacionado a movidas tácticas, pero careció de juego bonito y de ocasiones frente a los pórticos debido a que los técnicos Jûrgen Klismann y José Pekerman no movieron una pieza sin analizar lo que hacía el contrario. Así pues, el Olímpico de Berlín se transformó en un verdadero tablero de ajedrez y en ese contexto los trasandinos salieron p'atrás.
Argentina sacó ventaja con pepa de su capitán Roberto Ayala, pero no pudo dar espectáculo porque los ottos se le fueron con todo arriba y porque Pekerman erró en los cambios, además que perdió uno con la lesión de Abbondanzieri.
A los 80', Miroslav Klose igualó y obligó al alargue y como no hubo más goles, a la lotería de los penales.
Ahí los ottos no perdonaron y mostraron eficiencia con las pepas de Neuville, Ballack, Podolski y Borowski. En tanto, Ayala y Cambiasso no atinaron y... a llorar, nomás.