Roberto Rivelino fue un jugador técnico, buen lanzador y de potente remate. Jugó tres mundiales (1970-'74 y '78) y el '70 fue campeón mundial con el Scratch, en México, en un equipo de puros astros, en los que destacaban Pelé, Tostao, Gerson y Jairzinho, entre otros.
Rivelino, que también era temperamental y explosivo, nació en Sao Paulo y empezó a jugar en las inferiores de Palmeiras para pasar al Corinthians, donde actuó durante diez años. El '75 se viró a Fluminense, donde fue campeón carioca los años '75 y '76. El '78 se fue al club El Helal, en Arabia Saudita.
Cuando sólo tenía 19 pirulos fue convocado por primera vez a la verdeamarelha. Jugaba de puntero izquierdo y también como volante, por ese mismo sector, porque tenía fútbol, además de destacar por sus certeros remates, aparte de destacar en los tiros desde los doce pasos y en los lanzamientos libres.
Sus mejores actuaciones las tuvo en la selección de Brasil y con la verdeamarelha disputó nada menos que 122 partidos.
En los mundiales del '74 y '78 no destiñó al erigirse como sucesor de Edson Arantes do Nascimento, Pelé.