Wayne Rooney está en perfectas condiciones y ya ni se acuerda de la lesión que lo tuvo al borde de quedarse sin jugar el Mundial. El delantero british se fue en la volá y ayer ratificó que está listito para la mocha con Portugal, el sábado por cuartos de final: "Es bueno estar aquí y recibir el apoyo de los compañeros. Por eso, quiero hacerlo lo mejor posible y ayudar a Inglaterra a ganar el Mundial".
En la que fue su primera reunión con los apóstoles de la prensa, el atacante rejuró que nunca se le pasó por la testa quedarse mirando el Mundial desde las tribunas. "Siempre fui positivo. Desde el día en que me lesioné, mi principal objetivo fue jugar y aquí me tienen, después de jugar cuatro partidos".
Por otro litro, se quitó protagonismo y comentó que "hay muchos jugadores que pueden echarse el partido a la espalda y ganarlo para nosotros".
Finalmente, el atacante del Manchester United sentenció que "somos un equipo de 23 hombres y cada uno asume su responsabilidad para ganar la Copa del Mundo".