"Invierno, tiempo de prevenir", dice la frase del Ministerio de Salud que ha comenzado a sonar fuerte esta semana en las radios. Si nos atenemos al calendario, el invierno se dejó caer el miércoles pasado y se hace necesario tomar algunas precauciones para, por lo menos, pasar agosto.
Las bajas temperaturas registradas estos últimos días han traído ene repercusiones en la salud de las personas, especialmente niños y tatitas, cuyas vías respiratorias se tornan más sensibles a causa de la polución ambiental.
La inflamación del aparato respiratorio se manifiestan en distintos niveles, ocasionando rinitis, faringitis, laringitis o bronquitis. Estos achaques se pueden prevenir con algunas medidas, según precisa Zulema Vivanco, especialista de la Universidad Andrés Bello. Aquí van algunas: Procure no salir con el pelito mojado en la mañana. La humedad, combinada con el frío, puede producir rinitis y sinusitis, las que mal cuidadas generan estados crónicos.
Evite los cambios bruscos de temperatura, especialmente si se pasa de un ambiente temperado a uno gélido. Además del enfriamiento puede producir contracturas musculares que disminuyen los canales de irrigación. Esto desencadena una híper tonicidad de la musculatura correspondiente a la respiración, postura y motricidad general, y además daña la producción de la voz.
Cuide sus oídos, ya que por su conexión con la cavidad faríngea puede ocasionar problemas en esa zona.
La ingesta de vitamina C es beneficiosa en cualquier forma. Aunque estemos en invierno, en la alimentación se deben incluir frutas y verduras frescas, ya que ayudarán a aumentar las defensas del organismo.