Estamos clarinetes que el jardinero Luis Lincoñir (28) no es "El Rey de los Huevones" por haber devuelto el guatón de pesos que se encontró cuando laburaba en la Ciudad Empresarial de Huechuraba. Eso era talla, nomás. ¡Nunca en mala, hermanurri!.
Sin embargo, sus compañeros de pega igual lo vacilaron cuando la tarde del viernes 9 de este mes halló el paquetón con poquito más de una guata y, en vez de hacerse el vonhue, fue y regresó el dinero a su dueño. ¡Pulento! ¡Rey de los Honrados!
"Fue valiente al devolverlo. Imagínese que hay gente que ha devuelto cosas y la han tomado presa. Pero, claro, lo que hizo el Lucho fue porque los pobres somos honestos", dijo emocionado don Armando Jorquera (59), al parlar sobre su honesto compipa del alma.
La pensó un rato
Por su acción, Lincoñir fue distinguido ayer por el Capítulo Chileno de Transparencia Internacional en onda "Gestos como el suyo hacen un mejor Chile". Es que en realidad se pasó.
Así, con sus humildes 170 luquitas que gana en su laburo, Luchito demostró que puede trabajar pa'l MOP sin tener que hacer la prueba de la blancura. No como otros. De hecho ayer se rajó al toque con unos güenos tintanes pa' celebrar con sus amigos, gracias a las cien lucrecias que se ganó por su gestazo buena tela.
En todo caso, Luchito igual la pensó su resto cuando tuvo el montón de tellebis en sus bolsillos. Cachó lo paturris que están en la casa y se pasó los medios rollos. ¿A cualquiera le pasa, cierto?
"Síiii poh, amigo, igual la pensé. Llamé a mi jefa y le dije que era un par de billetes. Pero ella los contó y eso...", recordó.
Pero no sólo fue recompensado con platurri. También recibió una beca pa' estudiar paisajismo y una noche al gratín en un hotel. Claro que el hombrón no tiene piernurri y, si no es vacilado con sus compipas, que pusieron cara de sed apenas supieron, obligado a llamar a la Manuela. ¡No falla!.