Los chilenos se quieren tomar el Mundial ¿Se acuerda que le contamos de un grupo de "patiperros" vivos que se hacían un buen turro revendiendo entradas? Algo dejó, así que pa' que no se note pobreza, armaron una comilona.
Tenían ganas de engullir algo chileno. Y como en Alemania comen puro chancho, dijeron "ya poh, hagamos un asado".
La idea los pilló parados en Berlín. Pero no se urgieron. Fueron a un supermercado, compraron carbón, una parrilla desechable y empezaron a darle. Pero salió muy charcha la parrilla, se desarmó al toque. ¿Hora de tirar pa' la cola? Nada. Fueron a dar una vuelta y volvieron con un invento mejor que la ampolleta: Una carretilla donde echar el carbón y la reja de una ventana donde poner la carne. Tres tiras de costillar, longanizas y hasta ensaladita de tomate pa' chuparse los bigotes, ¿qué tal? Ah, y el combo ofrecía 20 chelitas de medio litro.
Se instalaron en pleno centro, onda Ahumada con la Alameda. Y al lado de un Burger King, tipo 12 de la noche, con una humareda de pieles rojas. Pasaban los polis y se reían, "hasta nos recomendaban ir a una plaza un poco más allá", contaba el grupito.
Lo pintoresco trajo resultados. "Nos sacamos como mil fotos. Suecos, alemanes, gringos... de todos lados quedaban locos con nosotros", cuentan orgullosos. Si hasta los que miraban con cara rara paraban y preguntaban: "¿Dog?". Y el chileno choro le respondía "sí, conch...". Los empapelaban a xuxadas. Total, igual no entendían nada de español.