Multan a Diego por ir a 120
Diego Armando Maradona sigue haciendo de las suyas en Ottolandia. Tras la última mocha de los gauchos, el "Pelusa" fue multado por la policía germana por ir a 120 km/h en una autopista donde el límite máximo es de sólo 80 km/h.
Maradona viajaba en su toco junto a su familia, cuando tras unos arbustos vio cómo los polis lo obligaban a orillarse y chantar el tronar del motor de su bólido. El "Pibe de Oro", acostumbrado a firmar cientos de autógrafos, pensó que la autoridad otta quería tomarse una foteli con él, pero cuando le avisaron que tenía que pagar una multa de 200 euros por exceso de velocidad, el caracho le llegó al suelo.
Chino fanático encerró a pierna suave
Un chino fanático del peloteo y que no se pierde mocha mundialera, decidió encerrar con llave a su esposa para poder ver tranqui el duelo de Argentina con Serbia y Montenegro. En la madrugada china, Li disfrutaba gritando cada pepa che y ante el escándalo su pierna suave despertó y decidió apagarle la tele pa' terminar con el boche. Herido en su orgullo, pescó de un ala a su mujer y la encerró con llave en el dormitorio. A pesar de los gritos, Li no soltó a su minurri hasta que tocaron el pitazo final.
Dejan mansaca en Bangladesh
La boleta de Argentina a Serbia y Montenegro encendió los ánimos de todos los hinchas del mundo que se cortan las venas por la Albiceleste.
En Bangladesh cientos de simpatizantes del equipo che y que disfrutaban el paseo de los Pekermanboys, se envenaron con la compañia eléctrica de ese terruño cuando en la mitad de la mocha las pantallas se fueron a negro por un corte de energía. Desesperados salieron a las calles de Kaunia y las emplumaron a la sede de la compañía energética y se desquitaron rompiendo los muebles de la empresa, debiendo intervenir los polis antes de que destruyeran todo.
Holandeses alentaron en colaless
Un grupete de hinchas holandeses debió ver en ropa interior la mocha de su selección ante Costa de Marfil. Los fanáticos de la "Naranja Mecánica" ingresaban al estadio con ropas de una conocida marca cervecera, cuando los guardias de seguridad les impidieron el paso ante la norma de la Fifa de impedir que los hinchas publiciten cualquier producto anexo a la fiesta pelotera.
Como los fanas no querían perderse la mocha, minurris y machos se sacaron las conflictivas prendas para entrar a alentar a su país luciendo sus mejores colaless y zungas.