Si de peloteo del bueno se trata, Portugal pocazo ha mostrado en canchelis schoperas. Pese a ello, los brocas de Felipao, sin despeinarse y lateando a medio mundo, se matricularon en octavos de final tras descharchetar a Irán 2-0 en Frankfurt.
La primera patita del choque fue un soberano aburrimiento, Portugal buscaba descartuchar el marcador, pero sus boys no andaban derechos y chocaban siempre contra los iraníes, quienes al parecer no cachaban que la gracia del peloteo es meter la pelota en el arco contrario y no sólo reventarla lo más lejos posible.
Tras el descanso, los dirigidos por Scolari se fueron con tutti sobre el arco persa, los iraníes aguantaban firme, pero nada pudieron hacer a los 63', cuando Deco agarró la pelota de primera y la clavó junto a uno de los palos defendidos por Mirzapour.
Con el 1-0, la mocha quedó sentenciada, el plan iraní se vino al suelo y eso lo aprovechó Cristiano Ronaldo, cuando a los 80' transformó en gol un penal cometido sobre Luis Figo.
La victoria lusa enchufó a Portugal en la segunda ronda de Alemania 2006, despachó a Irán y de paso sirvió para alargar el récord de Luis Felipe Scolari, quien con el triunfo de ayer sumó nueve al hilo como deté en un Mundial, considerando los siete que obtuvo con Brasil en Corea-Japón 2002.