El saquero de Níger, Lucien Bouchardeau, se convirtió en el hombre de color negro oscuro más odiado de Chilito al cobrarle un penal julero a Ronald Fuentes en la mocha que Italia no tenía por dónde empatarle a Chilito lindo en el Mundial de Francia '98. El cabeza de rodilla juró de guatita al sol que no hubo mala clase en la jugada que nos privó de un triunfazo ante los juguitos de tallarín, luego que el tano Roberto Baggio se avivara y le hiciera rebotar la esférica en la manuela del "Chilenita" a cinco minutos del final.
En su defensa el "Buche" contó que en las miles de pichangas que arbitró en la "yungla" entre las tribus Watusi y los Tula-Tula esa era una jugada común y que siempre cobró penal, aunque lo amenazaran con jibarizarle el mate o cargarlo con la maldición milenaria del cacho paragua.
Tiempo después el negrete pagó caro sus pecados, pues fue acusado de venderle secretos al presi de la viejuja FIFA, Joseph Blatter, para que diera informaciones confidenciales de un dirigente de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y confesó haber recibido 25.000 dólares por otros favores. Mmm, quizás aparte de robón también se le chorreaban los helados a mi tío calveti.