Justo cuando gritaban como enajenados para que los dejaran entrar en piño a la mesa de diálogo, apareció de la nada un pensionado que los cabros altiro apodaron como al "Señor sí, sí", igual que el de Morandé con Compañía.
El caballero en cuestión se llama Francisco Quinteros, tiene 77 años y se declara como "evangelista". A tanto llegó la fama del veterano que los escolares lo levantaron en andas y lo vitorearon igual que a un estrella del deporte o la música.
"Hay que apoyarlos. Son el futuro", dijo el tata.