Más triste que un bolero se quedó ayer el agricultor de Tocopilla, Mario Covarrubias Cortés (72), luego de descubrir que el temido Chupacabras se sirviera de un paraguazo a todas su gallinitas, en su rancha del sector de las 3 Marías, lugar donde la bestia ha atacado en anteriores ocasiones. ¡Snif!.
El nuevo ataque ocurrió el miércoles cuando, oculto en la oscuridad de la noche, el malnacido se echó al pecho a 19 gallinas mientras pegaban pestañas en un gallinero del sitio 4, manzana 6, de propiedad de Ño Mario.
El hombrón se levantó y descubrió que las aves presentaban dos orificios en el cuello y más secas que toalla de hippie. Sólo la castellana sobrevivió al ataque, gracias a que alcanzó a despabilar y apretó tutos. La mala onda sí, es que quedó con estrés postraumático agudo."¡Tuac, tuac, tuac, tuac, tuac tuac tuac!", se le oyó gritar a la pobre.
Los titanes del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y del Servicio de Salud procedieron a tomar muestras a los animales con el fin de verificar qué xuxa pasó. Según los peritajes el vivaracho saltó una altura de 2 metros.