Un veterano de la localidad de Santa Juana, Octava Región, convencido de que el chancho estaba tirado, se fue de muerte cuando comenzó a manosear a su ex pareja sin permiso previo de la perjudicada, y recibió un par de trancazos en la mollera por subirse por el chorro.
La tarde del miércoles Ramón Beltrán Guzmán (69) se dejó caer en el domicilio de su viejo amor, Olga Gallardo (56), y comenzó a pelarle el plátano a sangre fría.
La fémina, que no quería ver ni en pintura al galán, se espantó y dispuesta defender su virtud a cualquier precio pescó un palo y le aforró dos lumazos en el cráneo al galán.
Frustrado y dolorido el compipa se dejó caer en la posta local, donde le recetaron aspirinas y agüita de ruda, a pesar de que tenía olor a gladiolos porque presentaba un TEC cerrado, con pronóstico de RIP.
Poco después paró las chalailas. Para acortar la historia, en vista de que el espacio se me está acabando, sólo puedo informar que la comadre fue detenida y enviada a la capacha por orden del fiscal Paolo Muñoz.