Con un atracón de comida naturista fue festejado el Dalai Lama ayer en el Congreso, hasta donde llegó repartiendo pañuelos blancos para el cuello y deseándole la paz a medio mundo.
Vestido con su característica túnica llegó tipín 10 de la mañana al palacio legislativo, donde fue recibido con un ommm por los honorables de la Cámara Baja. De sorpresa le tenían de regalo un Hapa Mala, una especie de rosario que los budistas usan para rezar, hecho en lapizlázuli por destacados artesanos chilenos y que dejó diciendo ooommm al santón tibetano.
En medio de todas las sonrisas y la paz que se respiraba en el lugar apareció el diputado Iván Moreira pateando la perra porque la Presidente Bachelet no se había dignado de recibir en audiencia al visitante. Sin embargo el propio ganador del Nobel de la Paz 1989 dijo que "no he venido a éste país con agenda política. Además, no quiero provocar ningún inconveniente así que de mi parte no importa".