En pesadilla terminó el convite a tomar un copete que un parqueado trabajador de supermercado de Linares hizo a un grupo de desconocidos.
Tan aburrido estaba J.B.F., que el miércoles, sin pensarlo, llevó hasta el depa que arrienda a dos minocas y dos tontos. Todo iba bien hasta que le sirvieron un vaso de ron. Las piernas se le pusieron como lanitas y lo invadió un profundo sueño. No sabía ni dónde tenía el poto.
Aprovechando su inconciencia, las "visitas" se llevaron todo lo que pillaron: Un PC de última generación, una tele de 20 pulgadas, una impresora multifuncional, vestuario, celulares, un equipo de sonido, cidís y dividís.
Mi tío quedó pata de laucha hasta ayer, y apenas hizo el inventario de lo que le faltaba pegó el grito a los sabuesos de Investigaciones.
Tras dos allanamientos, los polis dieron con la perica L.C.I. (24) y el flaite C.A.A. (32), quienes confesaron que usaron un somnífero para elefantes para dar el golpe. Las especies fueron recuperadas y la víctima fue llevada a la rastra al Médico Legal para un examen toxicológico.