Una intensa jornada vivieron ayer los tres militares uruguayos procesados por el secuestro y homicidio del químico de la DINA, Eugenio Berríos, luego de ser visitados por separado por el ministro Alejandro Madrid.
El primero en cantar fue el coronel (R) Tomás Casella, quien se encuentra recluido en la Escuela de Gendarmería, lugar hasta donde llegó el magistrado en compañía de personal de Investigaciones.
Por la tarde hizo lo mismo para interrogar a los otros dos uniformados que están en servicio activo, Wellington Sarli, que quedó en el Haras Nacional de San Bernardo, y el comandante Eduardo Radaelli, en el Batallón de Policía Militar de Lo Aguirre.
El ministro Madrid aclaró en todo caso que las diligencias con los uruguayos aún no terminan y no descartó incluso realizar careos con otras personas vinculadas al asesinato de Eugenio Berríos.
"Es muy importante que estén ellos presentes, fueron sometidos a proceso, han sido notificados y van a ser juzgados en un estado de derecho de acuerdo con las reglas del debido proceso. Obviamente lo que ellos aporten sin lugar a dudas puede ser bastante significativo para poner pronto término a esta causa", dijo el ministro.