El Papa Benedicto XVI celebró ayer con unas 70 mil personas reunidas en la plaza de San Pedro el primer aniversario de su pontificado, a las que solicitó que recen por él y pidan al Pulento que sea para la Iglesia "un pastor dócil, pero firme".
Joseph Ratzinger, de 79 años, que descansa estos días en la residencia de Castel Gandolfo, a una treintena de kilómetros al sur de Roma, regresó ayer al Vaticano para la audiencia general de los miércoles, que coincidió con la fecha en la que hace exactamente un año fue elegido Papita.
En un ambiente festivo, en el que la palabra más pronunciada fue "felicidades", Benedicto XVI recordó la tarde del 19 de abril de 2005, cuando en la cuarta votación del primer cónclave del tercer milenio celebrado en la capilla Sixtina los 114 cardenales electores procedentes de todo el planetoide le eligieron sucesor de Juan Pablo II.