Irsy Rodríguez Bravo es una pitufita de Recoleta que tiene un manso ni que cerebreitor. A los cuatro añitos ya multiplicaba y dividía mejor que una calculadora y hoy, a los 7, es una pulentísima ajedrecista, que salió vicecampeona del Festival Nacional de la Juventud 2006.
El evento lo organizó la Universidad Santo Tomás y por el segundo lugar en la categoría sub 12 se ganó el derecho a comerse reyes y reinas en el Panamericano de la especialidad, que se realizará en Ecuador.
"El único problema es que no tengo los recursos para costear el viaje, así que estamos pidiendo ayuda a la Muni de Recoleta o a cualquier empresa para que la apoye, pues tiene un gran futuro", contó su papi, el jornal peruano Julio Rodríguez, quien fue el que le enseñó los secretos del tablero.
Alumna modelo de segundo año la Escuela Juan Verdaguer y entusiasta pupila en la Escuela Deportiva de la Erika Olivera, la chicoca sueña con hacerse un nombre entre piezas blancas y negras. "Es muy entretenido jugar ajedrez y me sirve para desarrollar la inteligencia", dijo la niña, segunda de cinco hermanas y que adora a su mami Edda Bravo tanto como jugar a las muñecas.