Una mujer que secuestró a sus dos hijos -más loca que una cabra después de unos tequilazos- fue acusada de hacerse pasar por hombre para evadir a la justicia, para lo que se cortó el pelo casi al rape, se dejó crecer un bigote a lo Tatín y obligó a sus retoños a decirle "Papá"... Cucú.
Shellie White fue arrestada el viernes en Roanoke Rapids, más de dos años después de haberse llevado presuntamente a sus hijos de Arizona.
Su ex marido, Ernest Karnes, dijo que él y White, de 1,72 metro, 127 kilos y bigotín, tenían la custodia compartida de sus hijos en el momento de su desaparición.
Según los investigadores, ella y otra mujer estaban viviendo juntas desempeñando los papeles de padre y madre de una niña y su hermano menor.
La mujer dijo que su pelo facial obedecía a un desorden hormonal y que había contemplado hacerse una operación de cambio de sexo, pero decidió abstenerse porque salía carón.
La mujer, de 30 años, alega que todo fue un malentendido. y que nunca lo hizo para evadir a la policía. Cuando fue arrestada, los niños, ahora de 6 y 8 años, preguntaban por qué estaban arrestando a su papá. Ahora espera condena.