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| 29 de Marzo de 2006 | |||
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Espíritu les tira la cadena del guáter a choferes de terminal de micros en Rancagua Fantasma no deja ni echar la cortita tranquilo Alma chocarrera deambula en ex sede del Club O'Higgins. Hasta les pasa el rollo de papel higiénico J.Pinto/ Manuel Vega O
Se trata de un alma descarnada y chocarrera que no deja dormir ni cagar a nadie, perdonando la expresión, en la casona que fue la sede del Club O'Higgins y cuna del compañero socialista -e insigne escritor y parlamentario- Baltazar Castro, el inolvidable cronista de Sewell, "Don Balta". "Una noche vi clarito como un weón vestido de negro y con la tarasca llena de dientes de oro despellejaba latigazos a un cristiano en el entretecho de la sede, mientras gritaba ˇPenitencia, penitencia! Salí arrancando, pero al día siguiente no había ni rastros del compadre, que sin dudas era el mandinga". Así recuerda el tenebroso episodio un ex nochero del O'Higgins de Rancagua, que luego de demostrar que se le quema el arroz, ahora trabaja de opinólogo en un programa de tele.
LlantosHoy el caserón es la terminal de la línea de microbuses 25 de Febrero.Un testimonio aterrador es el de Rafael C., quien renunció a su pega de rondín cabreado de escuchar el llanto de las guaguas fallecidas moras, sin bautizar; o el lamento de los conductores condenados a mil años en el Purgatorio por clonar rollos de boletos, o servirse como colación nocturna a la copiloto o a la cobradora humana. Los choferes juran que las puertas se abren y cierran solas, y no se puede ir ni al guáter a echarse la corta sin tener un encuentro cercano del Tercer Tipo con un ser del Más Allá. El caso más patético es el del conductor R.E.C. (37) quien, una noche estaba haciendo fuerzas cuando en el guáter vecino un desconocido le metió conversa. "Me preguntó qué destino esperaba tener después de la muerte: Cielo, Infierno o Purgatorio. Yo le respondí que el mejor, porque me había portado muy bien en la vida. Y así siguió con el mismo tema hasta que comencé a limpiarme. Estaba en eso cuando una mano misteriosa tiró la cadena. Miré para todos lados para descubrir al bromista, pero no había nadie. Nadie ", asegura R.E.C.
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