Con la idea de sumar más de 3 mil nuevos voluntarios, el Hogar de Cristo lanzó ayer el campañón "Ningún otro trabajo es tan bien pagado", donde mostró las virtudes de los compadres y comadres que llevan años titaneando en la obra de San Alberto Hurtado.
"Ahora es tiempo de devolver la mano y ayudar", clamó a los cuatro vientos. Miguel Ángel, cabro de 17 pepas, con así un cuore, que partirá la próxima semana como voluntario del Hogar de Cristo a Tierra del Fuego, tras vivir más de la mitad de su vida en sus hospederías.