-Brrrr... todavía me tirita la pera, jefe.
-¿Quién parla?
- Prefiero que no coloque mi nombre, porque lo que tengo que contarle es serio.
- ¡Chuata! Déjeme sentarme, por siaca.
- Fíjese que me asaltaron el martes a las 07.45 en la esquina de Salvador Allende con Concha y Toro en Puente Alto. El tipo quería efectivo, pero como yo no tenia me quitó el celular y me pidió que fuera a conseguir dinero para devolvérmelo, ya que no lo necesitaba.
- Lo tuvo que dejar en prenda.
-Una cosa así. Ante el temor a perder mi vida, fui al cajero electrónico de una bomba Copec que está a 100 metros de distancia de aquel punto. Ahí, me topé con un furgón de Carabineros.
- La salvación misma.
- Eso pensé Les pedí ayuda y me dijeron que eran de la Tenencia de San Gerónimo y que el asalto no correspondia a su jurisdicción y que mejor fuera a la 20a. Comisaría, que está mucho más lejos.
-Mmm...
-El tema en si no es el asalto, ya que Puente Alto suele salir en las primeras planas todos los días debido a la falta de seguridad. Lo grave es la falta de compromiso y la liviandad con que se toman las cosas algunos uniformados.
-Me dejó mudo.
-Por siaca, el tipo que me asaltó medía 1.60 metro, aproximadamente, era moreno, pelo corto y con cara evidente de andar angustiado.
- Atroz.
- Sip. Vestía chaqueta de buzo color azul rey y jeans y andaba con otros dos pungas de entre 20 y 25 años. Suelen pararse a la salida de un minimarket.