Cinco cumas asaltaron la casa del obispo evangélico Salvador Pino (61), a cuya hija Angélica, concejala RN por San Bernardo, le aplicaron 4 golpes de corriente en los brazos y la espalda para que entregara sus joyas de oro.
Los pungas, de entre 15 y 20 años, se colaron al domicilio del siervo de Dios, en calle Macario Ossa, pasada la medianoche de ayer, mientras veía una tele chiquitita de 54 pulgadas que tiene en el comedor.
Mientras al pastor lo amenazaban para que les entregara joyas, su hija Angélica salió de una pieza y se encontró de frente con un malo que la apuntó al pecho: "Traté de quitarle la pistola, pero sacó un electroshock y me dio varios golpes de corriente que me inmovilizaron".
Los hampones subieron al segundo piso y metieron al baño a las dos nietas del obispo: Tiare Paz (7) y Kely Romané (9).
"Les pedí por favor que se llevaran las joyas, pero que soltaran a las niñas que estaban llorando. Abrí mi caja fuerte y les pasé aros, anillos y pulseras. Enseguida bajaron y mi papá también les entregó sus relojes de oro, 300 mil pesos y las llaves de los 2 autos (un Peugeot 206 convertible y un Hyundai G-25)", dijo la concejala.