Polémica provocó entre los franchutes un informe científico que recomienda detectar en los primeros años de vida si los niños se convertirán en malacatosos cuando grandes, onda de tomar las medidas para enrielarlos de una y hacerle un favor a ellos y a la sociedad.
Las críticas de organismos de apoyo a la infancia, profesores y parlamentarios, apunta a que no se puede tildar de criminal a un peque que aún está usando pañales y no sabe sonarse.
El informe se titula "Alteraciones mentales, diagnóstico precoz y prevención en niños y adolescentes" y corrió por cuenta de capos del Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica.
Criminalitos
Propone "detectar alteraciones del comportamiento desde la guardería y el parvulario", como "las cóleras y los actos de desobediencia", que según el informe serían la antesala de rasgos delictuales y criminales.
Dice que los pitufines de entre 2 y 3 años que presenten "frialdad afectiva, tendencia a la manipulación, cinismo y agresividad", y que sean impulsivos, poco dóciles y tengan un "índice de moralidad baja" son delincuentes en potencia.
Para sacarlos del mal camino se recomienda tratamientos médicos, siquiátricos -con medicamentos onda Ritalin- y terapias conductuales.