El ministro de la Corte de Apelaciones de San Miguel, Claudio Pavez, quedó listito pa' hincarle el diente al autor material del crimen del coronel de Ejército Gerardo Huber, ocurrido en enero de 1992, luego de procesar a cinco oficiales de esa institución por asociación ilícita para tapar la muerte del uniformado y con ello el tráfico de armas a Croacia.
Se trata de los generales (R) Eugenio Covarrubias, Víctor Lizárraga y Carlos Krumm; del brigadier (R) Manuel Provis y del coronel (R) Julio Muñoz, amigo de Huber.
Según ha logrado establecer el juez, Huber fue ultimado, onda pa' que no sapeara, luego de que en 1991 se supo que un lote de uniformados estaba vendiendo fierros a la mala para la ex Yugoslavia, pese a la prohibición de Naciones Unidas.