Una receptora judicial de Melipilla y su familia estuvieron durante 20 minutos a merced de una dupla de malandras que se dejó caer en su casa la noche del lunes, desde donde se llevaron 15 palos en joyas y aparatos electrónicos.
Cecilia Arab, prima del juez investigador de la tragedia del Caso Antuco y actual Auditor General del Ejército, general (J) Juan Arab Nessrallah, dijo que con sus tres hijos y su madre vivió lo que se llama terror.
A las 21.40 horas cuando su hija Carla Silva, abogada, hablaba por teléfono con su amiga Gloria Álvarez, un sujeto se coló por el patio y la redujo. El foneque quedó abierto y Gloria escuchó extraños ruidos.
Sin pensarlo tomó a pata pelada un colectivo y llegó a casa de su amiga. Uno de los individuos le abrió la puerta como si fuera un amigo de la casa y hasta la saludó de beso, antes de encañonarla.
Un hermano de Carla, de 16 años, intentó defenderla de un posible abuso, por lo que a uno de los delincuentes que hablaba como che se le disparó un tiro que dio en una muralla. Urgidos apretaron cachete con el botín en un toco ubicado en Maipú.