El implacable invierno altiplánico sigue dejando la mansaca en el norte de Chilito. Hasta ayer más de mil personas permanecían totalmente aisladas en cerca de 20 poblados al interior de Iquique, Primera Región.
Los más afectados son los lugareños de Bajo Soga, ubicado al interior de Huara, donde el fuerte aumento del cauce de río generó la inundación de cerca de 30 hectáreas de cultivos de tomates, papas, ajos, entre otros, productos que son la única fuente de sustento de las familias de origen aimara.
El fenómeno climático ha provocado a cortes en importantes vías de la provincia. De hecho, la ruta internacional A- 55, que une Iquique con Oruro y que es la principal vía comercial de la zona, se encuentra cortada. Los badenes colapsaron debido a la crecida de los ríos, manteniéndose a la espera en la pista decenas de tocos que buscan arribar a la frontera con Bolivia.
La baja de flujos de agua, lodo y piedras por las quebradas, ha generado que existan una veintena de pueblos aislados, entre ellos, Laonzana, Sotoca, Poroma, Coscaya, Limaxiña, Huaviña. Mocha, Ariquilda, Aroma, Miñita, Cutignaña y Huasquiña.