La mala fortuna quiso que la madrugada de ayer un joven pan de Dios y sostén de su familia sacara a bailar a la pierna suave de un odioso pato malo, lo que le costó la vida en la comuna de Lo Espejo.
El viernes era el día libre de Jonathan Michel Verdugo Torres, de 26 años, tras una extenuante semana de pega en una empresa de eventos, donde mensualmente ganaba los morlacos necesarios para ayudar a parar la olla a su madre y sus ocho hermanos chicos. Por eso decidió sacarse el estrés junto a unos amigos y partió a carretear a un bingote solidario que se realizaba en una sede vecinal ubicada en la esquina de Maipú con Centenario.
Con el pasar de las horas la fiesta se puso entrete y el bailetón, mejor aún. En eso estaba cuando a las 5.40 horas sacó a mover el cucu a una minurri que vio sola. Lo que no sabía el Jonathan era que la fémina tenía marcación al hueso. Y eso trajo una mortal consecuencia.
Ciego por los celos, un sujeto que es conocido como "El Cocodrilo" se fue en mala onda con el Jonathan y lo agredió sin decir agua va. La mocha siguió fuera del local, donde un tal "Chichi" metió la nariz en favor del agresor.
En medio de la lid, el cabeza de caimán le asestó un cuchillazo en el cuore al lolo Verdugo, quien pereció en forma instantánea. Y como cobardes que son, el "Cocodrilo" y el "Chichi" apretaron cachete.