|
|
| 29 de Enero de 2006 | |||
|
|||
| BLOG | CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Buscando una identidad La desconfianza en la familia crea tantas dificultades como cuando ocurre dentro de la pareja. En el caso de los padres con los hijos, si no se los escucha le que restarán oportunidades para su desarrollo personal. Fundación Chile Unido - 122-800-100-200 Camila nos llama a la Fundación muy angustiada y sin saber que hacer. Nos cuenta que tiene serios problemas con su mamá quien no le da permiso para salir de noche y durante el día está constantemente llamándola desde la oficina para saber si está en la casa. Ella, llorando, nos dice que no sabe por qué su mamá es así con ella, si nunca le ha dado motivo para que desconfíe. Con mucho dolor relata que, "siempre he cumplido con las reglas de la casa, soy muy buena alumna y creo ser una buena hija. He hablado con mis hermanos y me dicen que van hablar con ella, pero pasa el tiempo y no lo han hecho. No se qué hacer. A veces me dan ganas de hacer realmente una diablura o salir sin permiso para poder estar con mis amigosÓ. Se le recomienda a Camila que hable con su mamá respecto al tema. Además, se le informa sobre las dudas y temores que tienen los padres durante la adolescencia con sus hijos. En el caso de su mamá, es mayor el control, seguramente por ser viuda y no tener con quien compartir las decisiones.Le reforzamos sus conductas positivas como el ser una buena alumna, responsable y tan preocupada de su familia.
LA COMUNICACIÓNLlamamos a Camila para conocer sus avances y nos encontramos con la triste sorpresa de que trató de hablar con la madre, pero ésta no quiso ceder en sus reglas. Le dijo a su hija que entendiera que ella tenía miedo y desconfianza de sus amigas que no habían sido criadas como ella. Además comparó su juventud con la de Camila y que ella se había casado con su padre quien había sido su único pololo.Ella queda muy desilusionada y se le nota que ha comenzado ya a rebelarse de la autoridad de su madre, sus reglas y prohibiciones. Sólo quiere conocer gente y salir en forma sana y normal para su edad. Dice que tiene muy claro lo de las drogas y que no le interesa para nada probar. Se le aconseja a Camila que le diga a su mamá que nos llame si está interesada en solucionar las dificultades y así poder orientarla en como mejorar la comunicación entre madre e hija porque está muy deteriorada. Ella está conforme con la idea y optimista, pues piensa que doña Antonia, su madre, se va a sentir contenta porque le gusta estar dando siempre su opinión y metiéndose en lo que no le importa. Por primera vez escuchamos a Camila decir algo negativo de su mamá.
LA MADREDoña Antonia comienza nuestro diálogo justificando su posición, y tratando de imponer sus ideas sin escuchar antes nuestras sugerencias. Cuando ella finaliza de relatarnos su punto de vista, se le sugiere un momento de calma y silencio para que nos escuche y entienda lo que queremos decirle.Lo primero que se le menciona en forma detallada son las características típicas de los adolescentes y que se debe esperar de ellos. Hay ciertos aspectos que son muy normales a esa edad, y como tal, hay que respetarlos junto con ponerles ciertos limites a nuestros hijos. Se le hace hincapié lo importante que es darles la libertad que les corresponde a su edad, ya que de caso contrario se vuelven rebeldes, pero lo que es aun peor, es caer en conductas negativas como la drogadicción , delincuencia, alcoholismo y otras más. Se le aconseja a doña Antonia que comience poco a poco a concederle permisos a Camila, ya que ella es una muy buena alumna, es responsable y al escucharla nos ha dado la seguridad que es una adolescente con las cosas bastantes claras. Además, se le explica la importancia de la búsqueda de la propia identidad en esta etapa de la vida. Hay que darles libertad con ciertos límites. Es fundamental mantenerse conectado y disponible como adulto y conversar los permisos. Le reforzamos lo positivo que ella esté involucrada y que si bien es necesario ampliar los permisos, también lo es saber donde va, con quien, etcétera. Por supuesto, igual se entendió a esa madre que piensa que está haciendo lo mejor para su hija, el miedo que siente al estar sola, el temor a una desgracia con todo lo que se escucha en los medios de comunicación.
SE ABRE UN CAMINOHablamos con Camila nuevamente y nos pareció estar conversando con otra persona. Nos contó que su mamá había hablado con ella con respecto a los permisos. Aunque no fue mucho lo que consiguió, al menos la dejó salir en la noche hasta las 12 de la noche.Camila sintió vergenza cuando se tuvo que ir y dejar a sus amigos, pero al menos pudo salir. Al llegar a la casa doña Antonia la estaba esperando y pudieron conversar sobre la salida de su hija. Otro paso más hacia el entendimiento. Dos meses después que Camila ya estaba saliendo en las noches más seguido y hasta más tarde, ambas llegaron al acuerdo de que los permisos dependerían de la responsabilidad de Camila ,y de cómo respondía frente a los horarios de la mamá y de que continuara con el buen rendimiento en el colegio.
EL DIÁLOGOAl hablar con madre e hija, ambas concordaron que su comunicación había mejorado notablemente en el último tiempo, lo que había producido un gran cambio entre ellas.Aunque doña Antonia seguía con temores, Camila la entendía mejor y trataba de darle más confianza. Camila reconoce que aun a veces tienen grandes discusiones, pero al menos llegan a acuerdos convenientes para las dos. Ella sabe perfectamente que todo esto llevará un tiempo, pero se siente contenta de tener la puerta más abierta para vivir su adolescencia como corresponde y con un diálogo más agradable con su mamá. Camila nos dice, "siento como si me hubiesen puesto alas, siento la libertad, la juventud, pero sobre todo la confianza de mi mamá".
|
|
|