La peor talla de su vida se mandó un payaso tan patudo como sus zapatones de tony, al echarse el ave con el billetón que se arrejuntaba en Osorno para hacer un bingo solidario en favor de un pequeñín malito de salud.
Según la denunciante ante la fiscalía local e Investigaciones, Viviana Martínez, mamita del chicoco de 8 meses, Nicolás Olavarría, el chiste diabólico se lo mandó Armando Valenzuela, conocido en el ambiente circense como el payaso "Pingüino".
Se suponía que el tío rey del jajajeo, de 50 dianas, estaba a cargo de organizar el evento que se iba a realizar el viernes. Pero sin saber que también el cara de risa a veces para su conveniencia las hacía de mago, se esfumó sin que hasta ahora hayan podido ubicarlo. Incluso lo han buscado adentro del sombrero, pero lo único que han encontrado es un conejo. Y también vieron en el baúl de las sorpresas, pero sólo se toparon con el contorsionista durmiendo siesta.
La mala onda para la jermu es total, ya que su broca cochi sufre de reflujo gástrico severo y se suponía que a luquita se venderían 300 entradas para el evento con las cuales poder capear los gastos de su enfermedad.
El payaso car'e palo apretó cachete con 13 tarjetas, otras 3 que dejó para ser repartidas entre los auditores de la Radio Punto 7 y 3 lucrecias pedidas a la esforzada mamá. Igual el brillote se realizó ayer en el gimnasio de la Escuela Suiza y le tuvo salvadores premios.