Es cierto que todos soñamos con un destino paradisiaco para irnos a veranear con los cabros chicos, pero hay que poner los pies en la tierra y cachar que no siempre el billete es del largo que nosotros quisiéramos. ˇPero no desesperéis! Porque aunque cuesta, con voluntad y ganas se les puede armar unas vacaciones a todo trapo en las termas... ˇde Pizarreño!
Lo importante es tener harta imaginación, ya que es el principal ingrediente para unos días entretenidos. También hay que aperarse de una buena dosis de humor y tener en cuenta los consejos que dan quienes ya pasaron por esta misma situación. No se trata de estar como el comercial de la tele, donde el papi se pasea en la playa con su retoño haciendo gala de amarrete, pero tampoco torturarse porque no puede gastar lo que no tiene.
Por eso, si se va a quedar con la cabrería en el palacete, tenga en cuenta lo siguiente:
- Seguro lo hincharán para ir al cine. Explíqueles que es más chori arrendar un video porque lo pueden ver todas estas veces.
- Si no hay guita para la piscina, una guerra con bombitas de agua y el popular manguereo sirven para espantar el calor y divertirse.
- Ármeles campamento en el patio o jardín: Unas sábanas y cojines lo convertirán en un centro de exploradores onda cortapalos.
- Fabríqueles cubitos de hielo con diversos sabores, para reemplazar los helados.
- Incentívelos a que jueguen con cosas que estén en casa, como un rollo de confort, calcetines viejos y papeles. Estos materiales con un poco de creatividad pueden resultar tan entretes como los juguetes de marca.