Cinco trabajadoras de la empresa contratista Central Restaurantes, que opera para la minera El Teniente, se tomaron a las 18.30 horas de ayer la Catedral de Rancagua para iniciar una huelga de hambre.
La movilización es en apoyo a la demanda de los contratistas de Codelco del pago de un bono de 500 lucas por las mayores ganancias de la empresa cuprífera derivadas del repunte del precio del cobre, que se cotiza en más de 2 dólares la libra.
Las féminas se mantendrán en la Catedral hasta conseguir una solución al petitorio, dijeron.
Dirigentes de los contratistas mantienen reuniones con autoridades de Codelco y el Gobierno para negociar una solución.
Los trabajadores esperan reunirse esta mañana con sus dirigentes para conocer los resultados de la movida y evaluar si mantienen las movilizaciones.
Hace una semana otros cinco trabajadores ocuparon la Iglesia La Merced de la ciudad de los héroes con la misma demanda, pero uno de ellos abandonó el ayuno por razones médicas.