Más asustada que monja con atraso quedó la familia Ortiz-Gaete, después de salvar en patota al más peque de la prole de ahogarse en un estanque de agua.
El hecho ocurrió en el kilómetro 4 del valle de Lluta, en Arica, cuando Guillermo, de una pepita y seis meses, se separó de su madre Rossana, mientras estaban en el dormitorio.
Cachudos al no ver al pergenio, comenzaron a buscarlo como orates, hasta que su hermana lo encontró flotando boca arriba y pegó el manso grito.
Entre el padre y la hija rescataron a Memito y lo reanimaron hasta sacarlo de su inconsciencia.
Finalmente el nene fue trasladado hasta el Hospital Juan Noé de la ciudad, donde lo soltaron casi altirante.