Una caja fuerte con 10 millones de pesos en billetes y cheques, computadores y paracaídas para tirarse guarda abajo y chantar aviones se pelaron desde la empresa textil CK S.A., proveedora de la Fuerza Aérea de Chile (Fach).
No sólo el dueño, José Khamis, quedó con la cara más larga que la de un burro mascando limones, sino que también los 60 trabajadores, ya que con la plata que se chorearon ayer en la madrugada tenían que pagarles la quincena.
El robo quedó al descubierto a las 8 de la madrugada, cuando los primeros empleados en llegar a la fábrica de calle Echeverría 1002 hallaron la cortina arriba. Las chapas y los candados que estaban cerrados a macho fueron cortados y reventados.
Los ladrones actuaron completamente dateados, ya que para llegar a la oficina donde estaba la caja fuerte, primero hicieron un hoyo en el techo y luego bloquearon los rayos infrarrojos de la alarma con cartones. Los choreos los cargaron en una camioneta Fiat de la empresa.
Aunque tiene seguros, el dueño de la fábrica reconoció que anda completamente salado, ya que en 2004 lo asaltaron con pistolas, el año pasado le afanaron el auto y a su señora le robaron la cartera y para el Año Nuevo arrasaron con el depa de su madre recientemente viuda.