Cinco ciudadanos peruanitos, cuatro de ellos hermanos, y la mujer de uno de ellos, cayeron chanchitos en los brazos de la poli, luego que los cacharan operando una desarmaduría clandesta de tocomochos robados.
El ojo vivaracho de un carabinero de civil permitió el seguimiento de un sujeto que trasladaba en un carro partes de autos a un local ubicado en calle Porvenir 1049. El uniformado pasó el dato a la Sección de Encargo y Búsqueda de Vehículos, cuyos efectivos llegaron al lugar y detuvieron a los hermanos Cristián, Leoncio, Buddy y Jaime Yparraguire, además de María Contreras, todos sin antecedentes delictuales y de nacionalidad peruana.
En la desarmaduría, que no tenía patente municipal, los polis encontraron piezas de 30 automóviles de marca Subaru, modelos Ignis, Legacy e Impresa. Se presume que las partes pertenecen a autos robados, ya que muchos de éstos tenían grabado en los vidrios el número de la placa patente.