En general la vida útil de una crema es de un año. Para conservarlas es necesario no contaminarlas, retirándolas del pote con una espatulita o en su defecto con las manos bien limpias, y taparlas correctamente.
No es aconsejable dejarlas en el baño para evitar cambios de temperatura y la humedad, y si es posible se debe guardarlas en sus cajas si los potes son claros ya que pueden ser dañadas por la luz.
Las bases de maquillaje, en tanto, tienen aproximadamente la misma duración y requieren los mismos cuidados que las cremas, mientras que las máscaras de belleza suelen durar entre seis meses y un año.
En cuanto a los lápices labiales y sombras para los ojos, las recomendaciones apuntan a mantenerlos a temperatura moderada para que no se estropeen, en tanto que la duración podría ser de tres a ocho meses en caso del rouge, y de un año e incluso más en las sombras.