Pa' na arrepentido de lo hecho, pero con la bala pasada por no haber logrado mejorar la imagen pública de la judicatura, dijo chau el ministro don Marcos Libedinsky, quien abandona hoy sus funciones como presi de la Corte Suprema de Chilito, luego de dos años en el cargo.
A la hora de las evaluaciones, el hombrón dijo que es necesario empezar a ponerle un parelé a las causas por violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura, onda para alivianar la pega de los jueces.
"Es conveniente para todas las partes involucradas que los procesos terminen", verseó.
Porsiaca aclaró que tienen que ser con sentencias y no sobreseimientos.
Sobre el atado que tuvo por reunirse con la jueza del caso MOP, Gloria Ana Chevesich, Libedinsky insistió en que eso no constituyó ninguna presió indebida, como se cahuineó en su momento.
En su reemplazo en el alto cargo asumió el ministro Enrique Tapia.