- Estamos llamando de la Villa Ensueño en Peñaflor, para destacar el gesto de nuestra cartero.
- ¿De qué se trataría para preparar la pérgola que le vamos a lanzar?
- Es la única mujer que reparte el correo acá en la comuna y no contenta con lo que significa esta pega, que es bien sacrificada, se las dio de Viejita Pascuera para la Navidad de manera que se lanzó solita en la tarea de recolectar regalos para los cabros chicos.
- Es que el espíritu cristiano de estas fiestas, por suerte, suele ser contagioso.
- La pobrecita se consiguió todo por las suyas.
- ¿Y no sabe el nombre para piropearla como lo merece?
- Le dicen Eva, pero no sé si se llama así efectivamente. Lo penca es que llamamos a su trabajo para contarles la hazaña de su empleada y antes que dijéramos pío nos traspasaron al teléfono de reclamos.
- Eso es por culpa de nosotros mismos que cuando hay que alegar, pucha que somos choros; pero para dar las gracias, no sacamos el habla.
- Tiene toda la razón, por eso es que vaya para esa mujer nuestro total agradecimiento.
- Y las felicitaciones de este diario, que siempre está por destacar los buenos ejemplos.