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Para servirle
Barra Tuerca
Ajuste de motor (I parte)
Es muy frecuente que cuando por diagnóstico empírico o instrumental se determinaque un motor debe ser ajustado, se procede a su desarme, se limpia, inspecciona y se lo manda a la rectificadora donde señalan los trabajos de mecánica correspondientes, muchas veces en base a desgastes apreciables y a las mediciones in situ del motor o algunas piezas de él. Luego se procede a la compra de los repuestos involucrados para el motor, originales o alternativos, según el presupuesto. Posteriormente se retira el motor de la rectificadora y se procede a su armado, en algunos casos apoyado por alguna información técnica, y se lo pone en funcionamiento. Si queda bien se le entrega el vehículo al dueño o usuario. Esto resume lo que muchas veces ocurre; sin embargo, en muchos casos las mediciones y controles de tolerancias no son considerados en su verdadera importancia, sea por desconocimiento, falta de capacitación en metrología o instrumentación inadecuada. Las causas pueden ser muchas, pero el problema sigue existiendo y el mecánico asume un riesgo al no medir un motor, lo que muchas veces puede involucrar un daño mayor al que tenía originalmente.
Por lo anterior, las mediciones y control de tolerancias en base a los manuales respectivos deben ser verificadas en el proceso de desarme para establecer un diagnóstico previo al envío a la rectificadora. Incluso el mecánico debería ser capaz de indicar en la rectificadora qué trabajos serían los adecuados para el motor y las tolerancias y rectificaciones que deberían respetarse. Recibidas las piezas, el mecánico debe volver a medirlas y verificar si están dentro de tolerancias y especificaciones y recién comenzar el armado según el manual.
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