No es que Jordi Castell se haya convertido al evangelio ni mucho menos sino que desde marzo del 2006 el compadre conducirá un programa en horario prime inspirado en recreaciones dramáticas cuyo guión será adaptado a pasajes bíblicos.
Y con esa apuesta televisiva el cotizado fotógrafo está muerto de la risa porque sabe que ChileVisión le presta un clóset de ropa entero.
"Firmé hasta diciembre del 2006 principalmente por la cantidad de proyectos buenos que me dieron. Uno de ellos fue 'Maldito Amor', 'Sueños Urbanos' y ahora en marzo viene otro nuevo", señaló Jordi.
En conversa con el
diario pop Castell dialogó sobre varios temitas.
-¿De qué se trata tu nueva pomada para el próximo año?
- Es un espacio en horario prime que realiza recreaciones dramáticas inspiradas en pasajes bíblicos, son crónica policiales recogidas y adaptadas en su guión a pasajes de la Biblia.
-¿No te dan ganas de incursionar en otro canal más grandote?
- Hasta diciembre del 2006 no puedo mirar pa'l lado porque no me interesa ya que acá estoy feliz.
-¿La llegada de Sebastián Piñera influyó en tu decisión de quedarte?
- Desde que llegó Sebastián hay una inyección de fuerza y optimismo latente. Mejoró la infraestructura, invirtieron en tecnología digital, computadores, salas de edición, se respira otro aire...
-¿Como pa' collerear con los canales grandotes?
- Se respira aire de canal grande, pero lo mejor de todo es que ChileVisión ha conservado su autonomía y eso me identifica.
Jordi también metió su cuchara en el tema de la agresión sufrida por Daniela Bonvallet del equipo de "S.Q.P.", quien fue golpeada por su pololo, Matías Opazo.
-¿Podría haberle pasado al equipo de Primer Plano, onofre?
- A cualquier equipo porque es un tema delicado que ronda con frecuencia en nuestra sociedad.
-¿Sientes que actuaron bien los cabros del "SQP"?
- En forma cautelosa porque a Matías Opazo lo despidieron por emborracharse y hablar estupideces en el aniversario del programa y no por sus conflictos de pareja.
- La firme, ¿justificadas la reacción de "El Gurú"?
- Le doy mi sincero apoyo por haberle quebrado la nariz a ese maricón, porque un hombre que le pega a una mujer tiene que saber lo que es bueno.