Al mando del capitán filipino Reynaldo Conjunta a las 03.00 horas de ayer zarpó rumbo al canal de Panamá la motonave "Eider", causante del derrame de petróleo en la costa de Antofagasta.
Tras un depósito de US$ 26 millones (13 mil millones de pesos) la nave abandonó el país autorizada por la jueza instructora de la Corte de Apelaciones de la ciudad, Marta Carrasco, quien alzó las 11 órdenes de arraigo.
Los afectados cuestionaron que el barco condoriento haya partido entre gallos y medianoche, por lo que están analizando las acciones a seguir. "No es lo mismo un juicio con una cifra tan dispar de la que se pedía inicialmente", estrilaron.
El dirigente de los pescadores artesanales, Osvaldo Cubillos, peló que las medidas adoptadas por las autoridades "son insignificantes".
Por su litro el biólogo Carlos Guerra, quien ha trabajado junto a lolos ecologistas y expertos ambientales en el rescate de los animales empetrolados, reaccionó con furia y preguntó por las indemnizaciones o boletas de garantía que anunció el intendente Jorge Molina.