Anonadados y sin habla quedaron los habitantes de San Pedro de Atacama, en la II Región, al enterarse del brutal ataque sexual sufrido por la ovejita "Florencia".
Lo más terrible son dos cosas: Que el victimario no era de su especie, sino que de una raza de dos patas y mechas tiesas, y que el ultraje fue presenciado por la dueña de la lanuda, Bacila Cruz, a quien casi se le cayó la peluca.
La mujer contó que estaba alimentando al rebaño cuando de repente cachó que un raro especimen de pelaje moreno, 1.60 de estatura y con los pantalones abajo montaba por la retaguardia a su tierna rumiante, a la que se le cayó una lagrimita por perder el sello de garantía.
Espantada, pero sin hacer ruido, para no alertar al maldito, volvió a casa y llamó a los verdes, quienes al toque se dejaron caer y apañaron in fraganti al sicópata, quien fue identificado como el boli A.B.L., de 26 años, quien ingresó a la maleta al terruño.
El sujeto quedó detenido y a disposición del Ministerio Público, organismo que pidió exámenes sicológicos para cachar si la movida se debió a que está conchalepas o sólo andaba con el Kino acumulado. La pobre "Florencia", en tanto, fue atendida en el Servicio Médico Legal Veterinario, donde se comprobó que no tenía lesiones graves, pero sí un tremendo shock emocional.