El ingeniero Manuel Salinas, papurri del TR Araña, polémico robot conocido como "Arturito", no se la pudo en el segundo round con el doctor en Física y profe de la Universidad Federico Santa María, Patricio Haberle, quien lo vapuleó en medio de cabezones estudiantes, tachándolo de ser un fraude, fulero y charlatán.
El basureo llegó a su clímax cuando Haberle lanzó: "Este caballero clama que puede reconocer el ADN de una persona a distancia, y una tras otra las cosas que dice son falsas, científicamente imposibles".
La parada de carros hizo mella en Salinas, quien se echó el ave y luego juró de guata no haberse enfadado, asegurando no ser profeta en su tierra.
Sin embargo en un encuentro posterior en el Salón de Honor de la casa de estudios porteña los chascones le abollaron, entre otras, la teoría de que el androide -que cachó trabucos en Colonia Dignidad, el cadáver del empresario Francisco Yuraszeck y el tesoro de Juan Fernández- partió de "un reactor en atmósfera cero".