Un pequeñín de tan sólo siete meses fue víctima de delincuentes que le pusieron una pistola en su cabeza para que su familia aflojara la guardia y entregara las pertenencias de su casa, en Estación Central.
Rodrigo Astete Cavieres (18), Macarena Fredes Figueroa (19) y un menor se dejaron caer a las 22 horas en la vivienda ubicada en José Cardigin 319. Penetraron armados al lugar, donde Astete tomó violentamente a la guagua en sus brazos y le apuntó con su fierro en la cabeza.
Obviamente a su madre, Patricia Gómez (21), sus padres Erica y Jorge, además de su abuelita Rebeca de 80 años, no les quedó otra que soltar los electrodomésticos. Más encima escaparon en el tocomocho del dueño de casa.
Pero Carabineros les dio caza y al allanar la casa de la mujer, en La Cañada 1833, se encontraron con otros botines, por lo que fueron enviados directo al chucho.